El alma se me queda en la garganta
por la cornisa
al cadalzo
¿Que cresta supones tu
que haga yo sin saber de ti?
Ya no hace frio
y la impresora no quiere imprimir.
Te llamo furioso y te digo
como se te ocurre
desligarnos
de la última parte que nos liga
de quizás la única conexión formal
que se resiste a morir
por que hubo unos meses que se encargaron
de asesinarnos y de ocultar el cuerpo.
¡ que cresta hago si no te sigo en silencio
como un acosador !
Esto es peor que
cuando me hablas y cada palabra pesa un camión
y mi lengua es una estatua
que se niega a ser real.
Pasan treinta segundos.
vuelvo
y me acuerdo de que respiro.
Te voy a escribir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario