viernes, 18 de abril de 2014

Una muerte es abril.

Nada hará que sea menos muerte.
Ni que el dolor no sea tuyo.
Pero nuestra vida ha sido tu vida
y tus afecciones
nuestra manera de decirte
te quisimos,
te queremos,
ojalá no hubieras sufrido.

Y si no sufriste tanto,
tanto como otros perros,
si sentiste en tu cola
algo del arcano amor que producías,
del anónimo adorno de pelos
que en cada calcetín y chaleco olvidaste el aseo
y reclamaste la alegría,
yo me reconozco menos dolido
por crecer en tu presencia,
por trascender en tus ladridos
y dejarte ser un perro
como todo un niño yo lo fui contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario