Como no te pude Abril.
Respiro sol y
te imagino aqui
preguntándote tímido,
si podría morderte.
Eres mordible el año pasado,
borrarte no conseguí
en todo el verano.
Espero por el bien de la rutina
que nadie haya sospechado,
en especial tú.
Que no me hayas visto
de reojo buscar los huesitos
prólogos de tu cuello.
Ni cuán en silencio adoré
tu larga piel que se adapta
a los asientos.
Ya en esta hora solo mis reservas
gritan ojalá estuvieras acá.
Pero es abril.
El viento ha demandado hojas,
los árboles se han allanado.
Mi pretensión es desistirme
o desistirte/
no se bien que intenciones
comienzan conmigo o terminan en ti.
Si de obligarme
te repararé el akita que no conseguí,
los dos ornitorrincos bicicletistas,
las nubes perpetuas,
las avellanas que faltaron en tu bolso,
una Maria Victoria por habitación.
De paprika ni hablar.
Estará mas lejos que yo, según yo.
De todas las letras en tu honor
que emularon ser tu aire,
mis indemnizaciones.
Abril pronuncia alejación,
huelgo prescribir.
Celebraré escondidamente mis no cumpleaños
a ver si por ahi simulo que alguna vez
tu cariño fue mi país.
Del verbo Valentina conjugaré
los recuerdos dulces,
hasta prometo ciertos días volver
a reincidir en no hacer nada sino tu.
Es lo natural,
es lo que el olor a tierra húmeda me ha querido contar.
La noche se viene por acá.
Me desdoblaré sin ti,
compraré en los pollos y la boleta será tu mano.
¡Abril melancolía concina!
confesaré que temí,
que proyecté,
que viví sincero amor en ti,
que hubiera dado el alma por ser dos centímetros mas alto,
que no te quería ni para tus amigos, solo para mi.
Habrán libros de Marquez carcomidos,
buses vacíos, mas vacíos que de costumbre,
mas vacíos que la ciudad
mas inocuos que la ciudad
sin que el telefono de la casa suene tarde en la noche.
Habré perdido la ruta de las luciernagas,
no me encontraré.
La vida la veré como debe ser, al revés.
Fracasaré, pleno, muchas veces más.
En cada poema habrá aquel rubor morado,
el atisbo de que siempre juré
que nunca fuiste de ésta vida,
que no pertenecías del todo a ésta realidad,
que tu planeta era de algodón de azúcar.
Abril ,desnudas.
Mis pifias hacen un carnaval.
me tengo que dejar.
La manía de mis cosas con las que
adictivamente busqué tu sonrisa
habrán de enfermar.
No de ti como lo consiguiente
ni lo irreparable
ni lo incondicional.
Este estado de paz dolerá,
excepcionaré al tiempo,
me inmolaré en una lavadora
los días estarán.
Yo no soy por que ya no debes estar.
Todos mis Ro
ni el que mas te añoró
importan,
ni las letras importan, ni la belleza en general.
La Facultad te extrañará,
con todas mis palabras
mis ojos te extrañarán,
mi música lo hará,
la choco lo hará
convencida de que serías la única
a quien no podría atacar.
Cada partícula de mi poesía llorará
como lloran los cabros chicos,
rabiosos de no tener su alegría,
de no tener su Verano, su diciembre, su cumpleaños.
De verdad
que nada importará mas,
que nada escribiré más,
que nada valdrá mas,
que nada desearé mas
en esta puerta con flores en Abril
que
con
cada segundo que
indefectiblemente trasncurra
la música y la felicidad
sean plenas en ti.
Palabra de Polilla.
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