viernes, 7 de enero de 2011

Después de
bicicletear
en circulos incoherentes,
llego a la casa
me duermo
escuchando
Placido Domingo
hasta que sea
la hora
en que te vea
- aunque me atraso
cinco minutos por que
scott el guardapijamas
se escondió en algun lado-.

Después
de odiar por cinco horas
tanta cercana distancia
y amar por las mismas
tu jurídica, despeinada compañia
vuelvo
a casa
a escuchar
a la Violeta
mientras me permito
en resumidos términos
enamorarme hoy de ti
absolutamente sin tu permiso.
Logicamente, no se ve obstaculo.
Por que no es mío
como mi día.
El corazón tiene vicios,
se calla en la música
se tapa en tu aroma
cobarde de algún dolo
y aparece en un poema
provocando todos
que en realidad
no significan nada.

Por lo menos
hice
casi todo lo que
podría haber
deseado
de un día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario