viernes, 4 de febrero de 2011

La rueda de adelante está suelta.

Salgo igual.
Las epifanías
deberían ser colectivas.
Colectivas de a dos.
Recuerdo cuando no me dijiste de quien somos
y nos sentamos a esperar que volviera
el paisaje morado.
La rueda tirita.
Ahora es arboles con color a moretón
como si un golpe
los hubieran visto llorarse.
También suena el freno.

Supongo que podría
caerme. Permitir que la carretera
haga su trabajo.

De pronto
y totalmente no a proposito (?)
salto jurando que la rueda se safó.
Me suelto
tirito yo
sueno yo.

Saco el celular
y me saco una foto.

Mi vida es un mal plagio
pero una buena versión.
El guión
es co.escrito

Supongo
que podría encontrar
el argumento
crearnos un momento puro
y arruinar los compromisos no hechos.
Plantearse ninguno.
Putear las verdades.
Hacer de una vida pasada una vez
pero solo
me limito a
escribir.



/Me equivoco/
La bicicleta implica
un asiento demás
que ni la música ni los arreboles
logran disipar.

Los ornitorrincos
no solo
disfrutan de ser mamiferos
reptilianos y venenosos
Además
vuelan y andan
en bicicleta
pero solo cuando
las cámaras de los documentalistas
no graban.


Esa es una versión
original de un film
digno de ser (no tan) recordado.


Las epifanías no son
sino la conciencia de la luz
de otros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario