"...Puedo ponerme triste y decir
que me basta con ser tu enemigo, tu todo,
tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.
Y si quieres tambien
puedo ser tu abogado y tu juez,
tu miedo y tu fe
tu noche y tu dia..."
(A la orilla de la chimenea.Joaquin sabina)
Después de
que se cierra la puerta
grande de la facultad,
te quedas con un apunte
y yo con otro,
tan repletos de formalidad,
y francamente no sé
si volver a buscar un celeste
medio marino que tan bella
te vestía
o de no entrar mas a los castigados,
no sé si
tengo que respetar al pensamiento
y no secuestrar tu corazón
o tatuar mi nombre en él,
no sé si
cerrar el blog
o crear uno por día para hacerte regresar,
no se si
a orni se le fue el olor
o soy yo el que hoy se dejo
desvivir,
no se si escribirte
o simplemente no saberte mas,
no se si decirte que
hasta la choco te extrañará
y extrañará la caricia nunca dada
o callarme momentos
que no se van a repletar,
no sé si
ponerme a estudiar
o ponerme a llorar,
por que ninguna de esas cosas
te traería,
no sé si
todos se van o soy yo el que me quedo,
¡pero te quiero!
no sé si
de verdad lo unico que importa
es sentir
o mas bien sentir en ti,
por que la diferencia me cuesta hacerla,
no sé si
es mi voz quebrada la que te hablaba
desde la banca
o un pendejo que no quiere que le quiten
su oxígeno, su libertad,
no sé si
te esperaré hasta que no llegues
o me resignaré a hacerte literatura,
no sé si
bastan las bellezas compartidas,
de mis yo, mi poesía, mi por ti,
la música y los pretextos de tardes,
¡ya no sé si bastan!
y las únicas certezas
que van quedando
es que duele,
que la garganta lo hace notar,
que dolerán espacios
pero por sobre todo
y aun
que sigo creyendo en la otra mitad,
monólogo de una esperanza tierna,
vaga y renga pero ilusión al fin.
Esperarte,
sentarme a mendigar fervor,
esperando a que vuelvas
solo si se te ocurre volver.
Esperarte, el próximo año,
y el siguiente
y el siguiente
y el siguiente
y el siguiente.
Quizás.
Todo el tiempo
posible
y casarnos y tener tantos hijos
que Calamaro tenga celos.
Mas es un arrebato
de sinceridad.
Mas suena la alarma
y lo que corresponde
es hacerle muecas a un apunte,
bajarse de la nube,
despertar al mini paraiso
decirle que decidiste
cortarles las vacaciones a la razón,
enfocarse en la soledad
y en los principios
del derecho procesal.
Yo, en cambio,
No sé que hacer.
que me basta con ser tu enemigo, tu todo,
tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.
Y si quieres tambien
puedo ser tu abogado y tu juez,
tu miedo y tu fe
tu noche y tu dia..."
(A la orilla de la chimenea.Joaquin sabina)
Después de
que se cierra la puerta
grande de la facultad,
te quedas con un apunte
y yo con otro,
tan repletos de formalidad,
y francamente no sé
si volver a buscar un celeste
medio marino que tan bella
te vestía
o de no entrar mas a los castigados,
no sé si
tengo que respetar al pensamiento
y no secuestrar tu corazón
o tatuar mi nombre en él,
no sé si
cerrar el blog
o crear uno por día para hacerte regresar,
no se si
a orni se le fue el olor
o soy yo el que hoy se dejo
desvivir,
no se si escribirte
o simplemente no saberte mas,
no se si decirte que
hasta la choco te extrañará
y extrañará la caricia nunca dada
o callarme momentos
que no se van a repletar,
no sé si
ponerme a estudiar
o ponerme a llorar,
por que ninguna de esas cosas
te traería,
no sé si
todos se van o soy yo el que me quedo,
¡pero te quiero!
no sé si
de verdad lo unico que importa
es sentir
o mas bien sentir en ti,
por que la diferencia me cuesta hacerla,
no sé si
es mi voz quebrada la que te hablaba
desde la banca
o un pendejo que no quiere que le quiten
su oxígeno, su libertad,
no sé si
te esperaré hasta que no llegues
o me resignaré a hacerte literatura,
no sé si
bastan las bellezas compartidas,
de mis yo, mi poesía, mi por ti,
la música y los pretextos de tardes,
¡ya no sé si bastan!
y las únicas certezas
que van quedando
es que duele,
que la garganta lo hace notar,
que dolerán espacios
pero por sobre todo
y aun
que sigo creyendo en la otra mitad,
monólogo de una esperanza tierna,
vaga y renga pero ilusión al fin.
Esperarte,
sentarme a mendigar fervor,
esperando a que vuelvas
solo si se te ocurre volver.
Esperarte, el próximo año,
y el siguiente
y el siguiente
y el siguiente
y el siguiente.
Quizás.
Todo el tiempo
posible
y casarnos y tener tantos hijos
que Calamaro tenga celos.
Mas es un arrebato
de sinceridad.
Mas suena la alarma
y lo que corresponde
es hacerle muecas a un apunte,
bajarse de la nube,
despertar al mini paraiso
decirle que decidiste
cortarles las vacaciones a la razón,
enfocarse en la soledad
y en los principios
del derecho procesal.
Yo, en cambio,
No sé que hacer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario