Tengo
este miedo terrible
de que por la mañana
me pienses un poco menos.
O la idea
estúpida
de que
si mato
a una polilla
lo llegarás a saber.
No estás aquí.
Con tu voz y ternura.
No estás aquí.
Podría memorizar
todas las cosas que me dices,
podría sentarme a escuchar tus mundos
toda la historia universal.
No estás aquí.
Mejor no escribirte.
Mejor no desconcentrarte.
Mejor no llamar.
dos horas o dos días NO SE
¿Dónde estás?
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